01. El asado argentino como base
Lo que mejor funciona en Iguazú es lo mismo que funciona en todo el norte argentino: el asado. Los cortes son buenos, los precios son razonables y la experiencia de comer bajo techo de paja con el calor y la humedad de la selva tiene algo especial. Buscá las parrillas del centro antes que los restaurantes del hotel.
02. El surubí
Es un bagre enorme de río, carne blanca, suave y sin espinas. Se prepara generalmente a la parrilla o al horno con limón. Si no lo conocés, es el plato que tenés que pedir al menos una vez. Lo encontrás en casi todos los menús del pueblo.
03. La chipa
Pan de mandioca y queso típico de la región. La encontrás en cualquier panadería o puesto callejero. Crocante por fuera, suave y elástica por dentro, con un sabor a queso adictivo. Comela recién hecha — es la merienda perfecta del viaje.
04. Las empanadas del norte
Más pequeñas que las porteñas, masa más fina, rellenos con especias distintas — humita, locro, pollo con papa. En Puerto Iguazú encontrás versiones que mezclan la tradición argentina con influencia paraguaya y misionera.
05. Lo que evitaría
Los restaurantes dentro de los hoteles en la zona de cataratas — los precios son el doble y la calidad no justifica la diferencia.
Los lugares con foto en el menú sobre la Avenida Brasil — son para turistas de tour grupal. Alejate media cuadra y la relación calidad-precio mejora drásticamente.
Iguazú es caluroso y húmedo. Los restaurantes con ventilación o al aire libre bajo techo son infinitamente más agradables. Buscá terrazas.